Por:
Ing. Félix Díaz Tejada
“Nunca me fue tan necesario como hoy el tener salud, corazón y juicio; hoy que hombres sin juicio y sin corazón conspiran contra la salud de la Patria.
Juan Pablo Duarte
La
lucha por la preservación de Loma Mirada es eso, una lucha por la
defensa de la biodiversidad, los recursos hídricos, los aportes
ecosistemicos y sus implicaciones en el desarrollo nacional, las
riquezas de las zonas de vida que tienen presencia en este
paradisiaco lugar, los tesoros del patrimonio histórico – cultural
que encierra la Cueva La Majaguita, el interés por la vida de
nuestros ciudadanos, la integridad territorial y soberana, el derecho
a decidir el futuro para nuestros hijos y descendientes.
Y
que conste, esa mayoría de la población dominicana que en las
diversas encuestas supera el 87% que se opone a la explotación
minera en Loma Miranda, no está haciendo nada nuevo ni mucho menos
pecaminoso, ni que atente contra la vida o contra nuestras leyes.
Quienes
intentando salir del paso, han cometido la ignominiosa “salida”
para escurrir su responsabilidad, expresando que se trata de “una
lucha de intereses”,
se supone que se refieren a la mezquindad del grupillo que defiende
el mero negocio de explotar a Loma Miranda, al margen de los derechos
que nos asisten.
La
explotación minera de forma inmisericorde llevada a cabo en las
provincias Monseñor Nouel y La Vega, nos han dejado un corolario de
aprendizaje: Los efectos negativos del cambio climático es esta zona
constituyendo una realidad irrebatible, la devastación sin
remediación de amplias franjas de territorios, acumulación de una
tasa superior al 80% de las aéreas minadas descapotadas, degradación
de los ríos Jayaco y Pontón, serios problemas de salud humana en
las comunidades de La Frontera, municipio de Jima Abajo, así como en
Palero y El Verde en Bonao.
Como
contrasentido, los patrioteros de postalitas ahora aparecen como los
mas aborrecibles entreguistas y pusilánimes, aun a sabiendas de que
estamos luchando por una de las causas más nobles de nuestra nación,
la cual no tiene más recompensa que el placer del sacrificio y la
probable ingratitud de los hombres, como bien apuntara el apóstol de
la independencia cubana José Martí en su oferta al Generalísimo
Máximo Gómez.
Esta
batalla ha llegado tan lejos y el pueblo dominicano se empoderó de
la misma, descartando cualquier posibilidad de volver atrás; solo
que quienes deben tomar una decisión formal han carecido del valor
que las circunstancias han estado demandando.
Quienes
con gallardía espartana hemos estado en el frente de defensa, para
que Loma Miranda sea declarada área protegida en la categoría de
Parque Nacional, nos confesamos con toda sinceridad, estamos
siguiente las ideas y los sueños de los padres y héroes de nuestra
Republica, ellos son nuestros inspiradores y a ellos estamos
emulando.
Nuestros
intereses: la vida.
Nuestros
recursos: la verdad¡¡¡
Porque
Miranda no se negocia¡¡¡

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