Por:
Ing. Félix Díaz Tejada
La
declaratoria de Loma Miranda como área protegida en la categoría de
Parque Nacional, es una prioridad demasiado seria, sustentada en
argumentos de incuestionable razón, inclusive mas allá de aquellos
contemplados en la Ley Sectorial No. 202 -04 sobre Aéreas
Protegidas. No obstante, el minúsculo grupillo promotor de su
explotación y negocio, aborda el tema como un acto cómico,
mojiganga, relajo, mofa o sarcasmo, con acentuada carencia de juicio
y realidad, lo cual se trata de un vano esfuerzo mediático de estos
afrentosos con intentos confusionistas. Y no pasaran.
Loma
Miranda forma parte integral de los 48,670 Km2
que conforma el territorio soberano de la Republica Dominicana, y
quien intente desconocer esa realidad ha perdido el tino o le hace
falta que repase un tanto el Articulo 14 de la actual Constitución,
el cual establece que “Son
patrimonio de la Nación los recursos naturales no renovables que se
encuentren en el territorio y en los espacios marítimos bajo
jurisdicción nacional, los recursos genéticos, la biodiversidad y
el espectro radioeléctrico”.
Los
promotores del negocio minero presumen pasarse de listos, intentando
desconocer la seguridad jurídica de la población dominicana, cuya
protección constituye una prioridad antes que los intereses
económicos de individuos particulares, tanto es así que la propia
Constitución lo consagra en la Sección IV sobre los Derechos
Colectivos y del Medio Ambiente, específicamente en sus Artículos
66 y 67.
En
Loma Miranda tiene lugar el nacimiento de un diverso tejido
hidrológico conformado por múltiples manantiales, arroyos, ríos y
el especial espectáculo que brinda la Cascada La Llovedora, con
decenas de manantiales brotando como duchas del seno de la Tierra. El
Arroyo Verraco abastece de agua al complejo de granjas avícolas y
porcinas, ubicado en la comunidad de Sabana del Puerto; los arroyos
Miranda, Hatillo, Pedregal, Caño Ancho, Ramada y el Rio Piedra se
desplazan serpenteando pendientes abajo en procura de deslizarse con
su flujo. El Rio Jagüey recibe las aguas que le tributan los arroyos
Azafrán y Colorado; para con su cauce formar el conjunto de charcos
denominados Los Dajaos, El Chorro, La Burbuja, De Julia, La Mara, Del
Higo, De Ana, Del Jobo, Del Cacao y el Pasadero de Mon Marte, este
remanso de belleza y armonía con la madre naturaleza da lugar al
Balneario Acapulco, centro de atracción de miles de turistas
nacionales que disfrutan de los encantos que posee este paradisiaco
lugar.
Loma
Miranda posee una riqueza de flora compuesta por 482 especies,
agrupadas en 336 géneros y 98 familias, y 62 especies de fauna. De
la riqueza florística, se destaca el hecho de que 423 especies son
endémicas de la Isla Española, destacándose la abundancia del pino
dominicano (Pinus
occidentalis),
cabirma (Guarea
guidonia),
guanito (Coccothrinax
argéntea),
helechos, lianas, bromelias y orquídeas. Los
inventarios realizados a nivel de reconocimiento describen una
significativa representatividad de la avifauna, con más de 30
especies avistadas, una importante representatividad autóctona en
anfibios y reptiles; donde los niveles de endemismo rebasan el 85% en
el primero y el 83% en el segundo.
Dentro
del conjunto de riquezas naturales que alberga Loma Miranda, destaca
la presencia de la Cueva La Majaguita, con un conjunto de 16
petroglifos con grabados rupestres de imágenes humanas, decoradas
por nuestros antiguos tainos, pobladores de estas montañas.
La
declaración de Loma Miranda como Parque Nacional y su incorporación
al Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SINAP) está correctamente
sustentada en criterios de carácter técnico, y en derechos
soberanos, los cuales tienen sentido de pluralidad y vigencia
presente y futura.
El
espíritu previsor ha sido un factor clave y esencial para incorporar
al sistema nacional de áreas protegidas a 86 espacios naturales que
representan el 22% de la superficie geográfica dominicana. Las
mismas resultan de un incalculable valor en la protección de las
cuencas hidrográficas que abastecen de agua a toda la población
dominicana que consume 2,319 M3
por segundo, en agricultura 5,872 M3
por segundo, en la producción pecuaria 78 M3
por segundo, en la industria turística 111 M3
por segundo y en las demás actividades industriales 4 M3
por segundo. Estamos hablando ante todo de los alimentos que
consumimos en la población dominicana y los turistas que nos
visitan, además de constituir el 32% del volumen neto de los
productos exportados, generación de más del 14% de la energía
eléctrica y de la fuente esencial para la dinámica de
diversificación y desarrollo del ecoturismo.
Las
áreas protegidas representan los pilares que sustentan el desarrollo
socioeconómico de la Republica Dominicana, la seguridad y soberanía
alimentaria de nuestra nación.
La
sentencia TC /0167/13 emitida por el Tribunal Constitucional,
constituye una garantía de preservación perenne del 100% de los 39
Km2
que constituye el área geográfica de Loma Miranda. Más aun la
negativa de la Licencia Social que por diversas vías intentó
desmontar el grupillo de los mineros, no tiene antecedentes en
nuestro país, imposible volver atrás.
Cualquier
intento por violentar nuestros derechos soberanos, ambientales y el
propio estado de garantía jurídica, pudiera traer serias
consecuencias a la empresa que pretenda imponer sus reales sobre la
base de nostálgicos acuerdos autorizados por el despótico régimen
que ostentaba aquella tiranía sin ejemplo de los años 1930 - 61, y
ser llevada al banquillo de la Corte Interamericana de los Derechos
Humanos y al seno de la Organización de las Naciones Unidas (ONUD),
con las consecuentes sanciones que le pudieran sobrevenir a su casa
matriz.
Atendiendo
a una razón lógica, lo más prudente sería que el Excmo. Sr.
Presidente de la Republica, Lic. Danilo Medina Sánchez, haga uso de
las facultades que le concede la Constitución y aproveche el mes de
la patria y el escenario del 27 de febrero, para procurar una
solución definitiva con respecto a Loma Miranda, escribiendo otra de
sus gloriosas paginas en la historia dominicana. Porque Loma Miranda
es una prioridad demasiado seria.


No hay comentarios:
Publicar un comentario